El Colegio W.
Kilpatrick desarrolla el proyecto educativo EDT que
partiendo de postulados humanistas, logra un
aprendizaje significativo para la vida presente de los
alumnos y potencia al máximo sus talentos individuales.
Para el modelo, los contenidos de estudio son medios de
desarrollo personal y no objetivos en si mismos.
El modelo EDT reconoce
las diferentes experiencias y talentos de las personas,
les da confianza, estímulos y un medio ambiente
adecuado, potenciando sus fortalezas y no priorizando
sus debilidades. Al afirmar su autoestima y
capacidad de liderazgo, les motiva a vencer obstáculos,
tomar decisiones y administrar recursos en forma
eficiente y creativa.
La relación armónica
entre el mundo concreto y simbólico, logra alumnos
alegres, creativos, optimistas y solidarios, que se
respetan a si mismos, a los demás y a su entorno.
Aprender haciendo
Por años se ha
creído que educar es transferir información que se
memoriza y retorna al maestro, bajo un marco
disciplinario autoritario y en un entorno artificial y
ajeno a la vida de los estudiantes; se ha pensado que
educar implica sacrificios actuales con el fin de
entrenar la mente para un futuro remoto, lo que ha
inhibido la creatividad y producido un alto nivel de
inseguridad y frustración en los estudiantes.
Muchos filósofos y
educadores han buscado sistemas pedagógicos que partan
de situaciones reales y significativas para la vida de
los estudiantes, introduciendo la idea de "aprender
haciendo". En 1918 William Kilpatrick, profesor de
pedagogía de la Universidad de Columbia, propuso la
elaboración de proyectos como una actividad didáctica
para la "construcción" del conocimiento.